Volver al indice de Tortugas

Morfología

Las tortugas, así como el resto de organismos pertenecientes a la clase reptilia, tienen a los anfibios como ancestro común, sin embargo a diferencia de éstos, han adquirido estructuras que entre otras cosas les han permitido independizarse del medio acuático y eliminar la metamorfosis. Dentro de la amplia variedad de formas que existe entre los reptiles, las tortugas se caracterizan por ser el único grupo que presenta con modificaciones óseas tan radicales que resultan en un estuche que alberga el cuerpo.

A lo largo de la evolución ésta caja ósea formada dorsalmente por el caparazón y ventralmente por el plastrón , (firmemente unidos uno al otro por medio de los puentes), ha hecho las veces de armadura, convirtiéndose en una importante protección ante los depredadores, siendo al mismo tiempo una desventaja ya que por su peso resta velocidad al quelonio. La concha está constituida por placas óseas, arregladas en forma de mosaico, que por arriba forman una bóveda, generalmente cubierta por escudos córneos. Esta coraza tiene dos aberturas, una en la parte de adelante, por donde salen la cabeza y los miembros anteriores, y otra atrás y hacia abajo, por donde salen la cola y los miembros posteriores.

Las tortugas de la familia Dermochelyidae, cuyo único representante actual es la tortuga gigante de los mares (Dermochelys coriacea), es una excepción a la estructura generalizada del caparazón de las tortugas. En este caso en lugar de la dura concha ósea tiene un mosaico de pequeños huesos poligonales, que no están soldados al esqueleto axial, pero si embebidos en una gruesa piel, la cual actúa como un eficiente aislante térmico por su gran contenido de grasa, que les favorece en su largo deambular por mares templados o fríos, a los que ninguna de los demás especies de tortugas marinas podría llegar, estas permanecen por periodos prolongados sin que el frío las afecte.

Subir