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Encallamiento de delfines

1. Definición

Es una situación en la que una ballena o delfín llega a la playa y no puede regresar a aguas profundas por sus propios medios. El animal puede estar vivo o muerto.

El encallamiento o varamiento puede involucrar a un solo individuo o a un grupo de ellos. En caso de que sea un grupo de más de tres animales se le llama encallamiento masivo.

Al año, en Costa Rica se reportan al menos 10 delfines y ballenas encallados en nuestras costas, principalmente en el Pacífico. Aunque el encallamiento masivo es menos frecuente, también se han presentado casos de este tipo como el acontecido en playa Cedro, en Puntarenas, en el 2002. Allí encallaron 37 delfines de dientes rugosos (Steno bredanensis), los cuales permanecieron en la playa por más de cuatro horas.

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2. Causas

Los encallamientos son la consecuencia de un problema mayor que padece el delfín. Puede deberse a causas naturales como factores climáticos y la edad del animal. Incluso, variaciones en el geomagnetismo terrestre y condiciones oceanográficas pueden provocar varamientos. En el caso particular de los delfines, al orientarse a través del sonido, un error en su sistema de ecolocalización puede causar que encallen.

Asimismo, entre otras causas, está el impacto que generan las actividades del ser humano como contaminación e interacción con actividades pesqueras, ya sea que el delfín o ballena quede atrapado en redes o trasmallos (enmallamiento) o sea golpeado por las embarcaciones.

Los animales también encallan debido a enfermedades provocadas por virus, bacterias, parásitos y toxinas. Desde el 2004, investigadores de Fundación Keto y el Programa de Investigación en Enfermedades Tropicales (PIET) de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA) han trabajado en desarrollar pruebas de diagnóstico y la descripción de una enfermedad que, si bien es conocida en mamíferos terrestres como el ganado, es poco estudiada en mamíferos marinos como es el caso de los delfines. Esa enfermedad se llama brucelosis.

La brucelosis es causada por bacterias del género Brucella, bajo este género hay agrupadas 10 especies de bacterias. Esta es una enfermedad que provoca problemas reproductivos (por ejemplo, abortos) en animales domésticos como vacas, cabras, ovejas, perros y cerdos. En delfines afecta el sistema reproductivo y el sistema nervioso central.

Del 2004 al 2007, el 90% de los casos de brucelosis en delfines detectados por los investigadores de Fundación Keto y PIET se presentaron en delfines rayados (Stenella coeruleoalba). Estos sufrieron de meningoencefalomielitis (inflamación simultánea del encéfalo, la médula espinal y las meninges) causada por la especie Brucella ceti.

Es más, según un estudio publicado en la revista científica Emerging Infectious Diseases (2008), los investigadores de Fundación Keto y PIET analizaron muestras de 10 delfines rayados que presentaban problemas para nadar, lo cual se relaciona a desórdenes neurológicos, y murieron en las siguientes 48 horas de haberlos encontrados. Una de sus conclusiones es que esta especie de delfín es especialmente vulnerable a las infecciones por Brucella, aunque la bacteria puede presentarse en otros mamíferos marinos como ballenas.

La brucelosis es una enfermedad infecciosa estudiada sobre todo en animales domésticos como las vacas. El mal puede ser contraído por el ser humano por contacto con secreciones de tracto reproductivo y placenta, así como por consumo de productos lácteos sin pasteurizar, por ejemplo queso fresco proveniente de animales infectados como vacas. La carne también puede ser fuente de contagio de esta bacteria. Sin embargo su sobrevivencia es corta.

De ahí la importancia de usar guantes y cubrirse la nariz y boca con una mascarilla o pañuelo al momento de ayudar en un encallamiento.

En seres humanos, la brucelosis provoca síntomas similares a una gripe como dolor abdominal, escalofríos, sudoración excesiva, fatiga, dolor de cabeza, debilidad y el más característico es la fiebre, la cual sube y baja en oleadas.

Según Medline Plus, esta enfermedad puede derivar en complicaciones como lesiones óseas y articulares, encefalitis, endocarditis infecciosa meningitis y muerte.

La enfermedad se puede prevenir si se detecta a los animales enfermos y se extreman las medidas de protección en las personas que están en contacto con estos, es decir, usar guantes y cubrirse la nariz - boca.

Ahora, para determinar cualquiera de las causas de encallamiento (naturales, actividades humanas o enfermedades), los expertos deben realizar los análisis de laboratorio correspondientes y evaluar el estado físico del animal.

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3. Riesgos de una manipulación inadecuada

Ayudar a un delfín que encalló no es tarea fácil y tiene sus riesgos tanto para el animal como para las personas.

Animal

  • Dislocación de aletas o cola.
  • Daño en la columna vertebral.
  • Estos animales son propensos a sufrir de estrés cuando se rodean de muchas personas.
  • Lesiones en la piel por quemaduras o químicos mal utilizados. La aplicación de bloqueador solar, por ejemplo, provoca lesiones de piel en delfines al no absorberse y quedar expuesto a la luz solar de manera directa.

Ser humano

  • Recibir golpes con las aletas y cola del animal.
  • Sufrir mordedura por una manipulación inadecuada que provocaría una reacción de defensa del animal.
  • Exposición a virus, parásitos y bacterias, pues los delfines son animales silvestres y algunos pueden venir enfermos.
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4. ¿Cómo actuar frente a un encallamiento?

Un paso a paso para la atención inmediata

Paso 1: Reporte el caso a los guardacostas, el servicio 911, Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) o a los personeros de Fundación Keto.

Paso 2: Aproxímese lentamente a una distancia prudencial de 5 metros y dentro del ángulo de visión del animal, para que él no lo considere una amenaza. Evite acercarse a la cola y las aletas del delfín.

Paso 3: Antes de tomar acciones, asegúrese de que el animal esté vivo. Para esto, observe si respira y cuente cuántas respiraciones realiza en 10 minutos.

Paso 4: Si el animal está vivo y usted decide devolverlo al mar, tome en cuenta estas recomendaciones:

  • Si va a mover el delfín, asegúrese de alzarlo y no arrastrarlo.
  • Jamás lo jale de las aletas ni de la cola. Ayúdese con una sábana, colóquela debajo del animal.
  • Tenga en consideración que para moverlo va a necesitar ayuda de al menos 4 personas adultas debido al tamaño y peso del delfín.
  • Pídale a una quinta persona que aleje a los curiosos del lugar para que no interfieran con el rescate y mantenga a los niños fuera de la zona para evitar accidentes.
  • Las personas que realicen el rescate siempre deben utilizar guantes y proteger su boca y nariz con un pañuelo o mascarilla.
  • Evite acercar su cara y echarle agua al respiradero del animal (agujero en su lomo). No aplique ninguna sustancia al animal, ni lo alimente.
  • Solo intente regresarlo al mar en una ocasión. Si el delfín vuelve a salir, déjelo ahí en espera de las autoridades o personeros de Fundación Keto.
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Protocolo científico

Una vez que los veterinarios y biólogos de Fundación Keto llegan al lugar, el delfín encallado se convierte en un paciente.

Lo primero que se hace es valorar el estado del animal. Para ello, se buscan señales de alerta, respuesta a estímulos o no respuesta. Asimismo, se observa si hay lesiones provocadas por golpes o enmallamiento. Si el animal está vivo se devuelve al mar una vez. Si vuelve a salir, se le dan atenciones según sea el caso. Puede ser que el animal deba ser trasladado a una piscina para rehabilitarlo o darle cuidados paliativos si su condición es muy grave y sus posibilidades de sobrevivencia son escasas.

Si el animal está muerto o murió en el proceso, los expertos proceden a realizar un examen físico y se toman datos como longitud, sexo, especie, edad del animal (juvenil o adulto), así como otras observaciones referidas a golpes, lesiones, cambios de pigmentación, entre otras.

Asimismo, se toma una muestra de sangre y tejido. Los investigadores de Fundación Keto y PIET son pioneros en el desarrollo de una prueba serológica de diagnóstico para detectar anticuerpos en delfines contra Brucella. Esta prueba serológica se conoce como ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas indirecto (ELISA, por sus siglas en inglés).

Si es del caso, se traslada el cuerpo del delfín a la Escuela de Medicina Veterinaria de la UNA para realizar la necropsia o examen post-mortem. De lo contrario, se procede a enterrar el cuerpo del animal.

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5. Glosario

Anticuerpos: sustancias producidas por el sistema inmune para identificar, marcar y neutralizar elementos extraños tales como bacterias, virus o parásitos.

Antígeno: sustancia que puede ser reconocida por el sistema inmune.

Brucella: es un género de bacterias que se consideran parásitos intracelulares.

Brucelosis: es la enfermedad causada por bacterias del género Brucella, que afecta a mamíferos terrestres, marinos y al ser humano.

Cetáceo: el orden Cetacea es una clasificación que agrupa a las ballenas, delfines y marsopas. La palabra proviene del griego ketos (ballena) y del latín cetus (monstruo marino). Son mamíferos que respiran gracias a pulmones y su concentración de hemoglobina en la sangre es tan alta que les permite almacenar una mayor cantidad de oxígeno, el cual les facilita bucear por largos períodos de tiempo.

CITES: son las siglas que identifican a la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres. Esta convención fue adoptada en 1973 y pretende regular el comercio internacional de animales y plantas para que este no constituya una amenaza para su supervivencia.

Todas las especies se clasifican en tres apéndices, según el grado de protección que necesiten. En el Apéndice I se incluyen especies que están en peligro de extinción. El comercio en especímenes de esas especies se autoriza solamente bajo circunstancias excepcionales. En el Apéndice II se incluyen especies que no se encuentran necesariamente en peligro de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar una utilización que comprometa su supervivencia. En el Apéndice III se incluyen especies que están protegidas al menos en un país, el cual ha solicitado la asistencia de otras naciones firmantes de CITES para controlar su comercio.

Ecolocalización: algunos animales, como los murciélagos y los delfines, emiten sonidos cuya onda viaja a través del espacio hasta chocar con los diferentes objetos que allí yacen. Al chocar, la onda se devuelve a su emisor y así es como el animal reconoce el entorno y se orienta en este.

ELISA: siglas que identifican al ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas, en inglés Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay, que se basa en la detección de un antígeno inmovilizado sobre una superficie mediante anticuerpos. Encallamiento o varamiento: es una situación en la que una ballena o delfín llega a la playa y no puede regresarse por sus propios medios. El animal puede estar vivo o muerto.

Especie: es la base de la clasificación biológica y agrupa a seres que comparten una base genética similar que les permite reproducirse entre sí. En otras palabras, un individuo de una especie no puede entrecruzarse con otro de una especie diferente.

Género: es un tipo de clasificación que agrupa a especies que comparten ciertas características.

Mamífero marino: es aquel animal adaptado a vivir en el agua que nació del vientre de su madre y fue amamantado por esta. Existen cerca de 125 especies de mamíferos marinos divididos en tres órdenes: Cetacea (ballenas, delfines y marsopas), Carnivora (focas, leones marinos, morsas, nutria de mar y oso polar) y Sirenia (manatí).

Meningoencefalomielitis: inflación simultánea del encéfalo, la médula espinal y las meninges.

Necropsia: es el estudio técnico y científico de un cadáver animal para tratar de encontrar la causa de su muerte. El procedimiento en seres humanos se llama autopsia. Pelágico: Es un animal marino que vive en zonas alejadas de la costa y se encuentra hasta los 200 metros de profundidad.

Prueba serológica: es un examen de sangre que permite detectar la presencia de anticuerpos.

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6. Bibliografía para consultar

- Varios autores. Cetáceos en nuestras aguas. Revista Ambientico. Nº 163, abril 2007.

- Gabriela Hernández et al. Neurobrucelosis en delfines rayados en Costa Rica. En: Emerging Infectious Diseases. Volumen 14, Nº 9, setiembre 2008.

- Manrique Vindas. Descubren causa de encallamiento de delfines en nuestras costas. En: Portal de la Investigación UCR. Enero 2012

- Javier Rodríguez. Análisis histórico y reciente de los encallamientos de cetáceos en Costa Rica . En: Estudios ecológicos del INBio.

- Laura Ortiz. Auxilio en el mar. En: Campus - UNA. Octubre 2006.

- Fundación Promar. Casos de encallamiento documentados por Recorma.

- IFAW. Investigación y rescate de mamíferos marinos.